WOW «éxito y seguridad» la primera velada en plena pandemia

 en Sin categoría

En un escenario como el actual, inmersos en una pandemia sin precedentes en décadas, cualquier movimiento similar al emprendimiento puede llegar a catalogarse de temeridad. Ver oportunidades en un horizonte tan lúgubre se antoja una tarea compleja. Si a esto se le suma que la aventura en cuestión se desarrolla en el campo de los deportes de contacto, uno de los más castigados por las medidas sanitarias impuestas, el trabajo parece un imposible. Pero no lo es. La compañía de artes marciales mixtas (MMA, por sus siglas en inglés) WOW FC ha sido la primera en ponerse en marcha en nuestro país, logrando cuajar un gran evento –sin público– en Valencia, donde se pudo disfrutar el pasado 8 de agosto de once combates a través del sistema de pago por visión en más de 20 países.

Aunque las peleas pueden divisarse ya a lo lejos, el evento acaba de terminar, casi veinte días después, con una firma del equipo médico, certificando que ha sido un «éxito» al no haber ningún contagio entre los luchadores ni en ningún trabajador que formó parte del evento. «El nivel de las peleas ha sido buenísimo. La calidad de la imagen con la que conseguimos emitir los combates y el nivel de los mismos fue espectacular. No solo hemos sido los primeros en volver, sino que lo hemos hecho de forma segura», relata a ABC el CEO de WOW FC, David Balarezo.

En la parte deportiva se pudo ver una competición de calidad, donde los luchadores dejaron un excelso repertorio de golpes, intercambios, derribos y sumisiones, sin tener que lamentar ninguna lesión. WOW, en su primera edición «Live», contó con figuras reconocidas del panorama nacional profesional como Jesús Montero, Andrés Molano o Álex Sanz y otras del ámbito amateur como Rafael Calderón, Juan Izquierdo, Fernando de la Jara o Carlos Ibáñez, entre otros. «Descubrimos algunos talentos nuevos, algo que es parte de la filosofía de WOW, apostar por las nuevas generaciones, por el trabajo de base», apostilla Balarezo.

Pero en un contexto de crisis sanitaria, el foco analítico se ha desplazado inevitablemente al ámbito de la seguridad, más aún cuando de un deporte cuerpo a cuerpo se trata. Aquí, el esfuerzo por sacar adelante este evento ha sido titánico. Es, probablemente, uno de los eventos que más tiempo ha abarcado en nuestro país, puesto que las medidas de seguridad comenzaron varias semanas antes, exigiendo a los luchadores un «aislamiento social severo», que solo se vio interrumpido en los periodos de entrenamiento, y ha finalizado casi tres semanas después, tras constatar el equipo médico, liderado por Mikel Aramberri, que no se produjo ningún caso de coronavirus.

Durante el desarrollo del evento de WOW FC, que contó con el respaldo del seleccionador nacional de la Federación Española de Lucha, Antonio García, y el presidente de la Federación Valenciana, David Armendariz, las medidas tomadas fueron estudiadas al milímetro. En primer lugar, se limitó la interacción entre todos los equipos y luchadores, de manera que tanto en el pesaje como en las reuniones siempre se estableció un distanciamiento interpersonal, realizando las tareas propias de un evento de forma escalonada. «Toda persona involucrada en WOW tuvo que llevar puesta la mascarilla y realizar una desinfección constante con geles hidroalcohólicos. Además, los luchadores pasaron reconocimientos médicos exhaustivos, controles de temperatura y firmaron un certificado Covid, es decir, una entrevista para completar un seguimiento de sus contactos previos al evento», desgrana el promotor. La inversión en material tuvo que duplicarse respecto al primer evento que realizó esta compañía, ya que todas las protecciones usadas por los competidores fueron de primer uso para reducir al máximo la posibilidad de que hubiera contagios.

El protocolo establecido en WOW, similar al de las grandes ligas mundiales, incluía tres localizaciones diferenciadas. En primer lugar, el hotel, donde el luchador podía pertrecharse. Posteriormente, acudía a un local aislado, lugar donde se ubicaba la zona de calentamiento. Aquí solo pudieron estar presentes los entrenadores y los peleadores. Por último, se habilitaron unos pases para que cada competidor, junto a su esquina, pudiera desplazarse hasta el recinto donde tenían lugar los combates. «De este modo nunca podían cruzarse grupos numerosos, ni coincidir varios luchadores al mismo tiempo. Todos los movimientos fueron escalonados», detalla Balarezo. Los combates hicieron las delicias de los telespectadores y las medidas de seguridad impuestas demostraron que, con un trabajo exhaustivo, las MMA españolas están capacitadas para continuar su desarrollo pese al malicioso patógeno que hace mella en el planeta.

 

Enlace a entrevista: WOW «éxito y seguridad» la primera velada en plena pandemia

Productos recientes

Dejar un comentario

¡Suscríbete ahora!

Si quieres estar al día de todas las novedades, suscríbete a nuestra newsletter para ser el primero en enterarte de las próximas peleas así como de los eventos que organicemos. Prometemos no mandarte correos con contenido de spam, ¡solo noticias interesantes!